sábado, 19 de febrero de 2011

MIENTRAS LA VIÑA DUERME

Estamos realizando uno de los momentos más delicados del año, la poda y el atado, del cual dependerán la cosecha 2011. Este momento junto con el de la vendimia para nosotros son los más dramáticos del año para el nacimiento de nuestros vinos.
Estas labores de invierno son de vital importancia para conservar el potencial de nuestras viñas. Tener una viña sana y en plenas facultades depende tanto de los factores externos (abonado, vigilancia y fitosanitaria) como su propia configuración y desarrollo, para la cual es vital la poda, realmente la poda dura todo el año con la "poda verde".
Suele oscilar desde los meses de noviembre a febrero. Nuestro sistema de viñas es en emparrado, debido a que nuestros viñedos por la cercanía al rio ulla hay bastante humedad, y así se consigue máxima aireación y soleamiento.
El sistema de atado que reallizamos es mediante "bimbio", elemento natural que permite que no se dañe la vara, pero también exige más tiempo, ya que se debe realizar una selección por tamaños según las varas que vayamos a atar. El atado es importante para que las varas mantengan su sitema de conducción. La poda nunca la hacemos igual, cada poda es distinta dependiendo de la cepa, edad y vigor.
Nosotros realizamos una poda larga, en el que se dejan entre 7 a 10 brotes, ya que en el albariño las dos o tres primeras yemas son muy poco productivas. Las varas que dejamos para la producción, seguimos la teoría de que si juntamos las varas que dejemos, tiene que tener paracido grosor a la cepa que estamos podando.
La época de poda empieza desde que la hoja cae y la savia deja de circular hasta febrero. es la primera de las tareas de "poda verde", se realiza sobre el mes de marzo (se retiran los brotes secundarios que nacen de una misma yema. Depués a partir de marzo se realiza el desniete es otra tarea eficaz, que consiste en retirar los pámpanos, que brotan de yemas formadas en el mismo año y que florecería tarde y sin tiempo a madurar.
Y por último el despuntado es la tercera variedad de la "poda verde" que se practica de marzo a julio y con el se busca el repartir el vigor vegetativo de la planta equilibrando el crecimiento y el fruto.
Apartir de ahora hasta julio aproximadamente se realiza el "aclareo"
Como veis el trabajo es largo y duro, pero muy gratificante cuando vemos como nuestros brotes y despues ya convertidos en uva se van preparando fuertes y sanas para producir nuestros vinos, yo creo que es uno de los momentos más hermosos de la naturaleza.